sábado, 21 de enero de 2012

Capítulo 28: Esperanza

Podría decirse que esto no pertenece a esta serie de siniestros capítulos que narran la vida de la gente más indeseable que jamás ha pisado el agua, pero me gustaría incluirlo, y pensar que así también forma parte de todo lo que nos rodea.
Se levanta y el café aun no está preparado, coge el coche para conducir durante 5 minutos y vuelve a casa tal y como salió. El café sigue sin estar preparado así que coge y cucharada a cucharada hace pasar el agua caliente por el grano molido. Mientras disfruta del calor sobre sus manos heladas piensa en que será un gran día. Se viste, como solía hacerlo hace poco menos de un año y sale a comerse al mundo. Risas, sonrisas y agua templada. Entra en un bar acompañado de una persona desconocida y al salir, cree que ya es algo más que una persona. El vino corre por sus venas, vino y más vino durante toda la tarde hasta que al volver a casa y encender el ordenador se le cae el alma a los pies y llora, los papeles vuelan por toda la estancia y la pantalla del ordenador acaba en la basura. El vino vuelve a correr y los llantos no censan en lo que queda de día. "La esperanza es lo último que quiero perder, pero creo que a cada hijo de puta (o persona, como prefiráis) con el que me siento a tomar agua templada no es capaz de mirar en mis ojos y ver que soy lo que necesita para sobrevivir".

After the storm- Mumford and Sons

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