Te duele la punta del dedo porque te has pinchado con una pequeña espina. Esta historia va de viajes, de viajes en coche o más bien viajes interiores que tienen como fin jugar con el destino de tu dedo pinchado. Dentro de poco pasearás con un montón de patos alrededor y solo escucharás a la chica de la mirada perdida. Necesito ver el mar.
sábado, 29 de enero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Capaz o Incapaz
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH
No es el momento de saltar, no es el momento de disfrutar, es el momento de ver siluetas pasar entre las sombras. Paseamos con sugus de colores en una bolsa por las calles casi vacías de la ciudad en una dirección perpendicular a la de la muerte. En nuestro destino compartimos cascos y gritamos, la gente de la plaza se queda mirando, extrañada de lo que está viendo en ese momento, pero seguimos y seguimos, corremos porque llueve, porque nos gusta mojarnos y sentir la lluvia y no nos importa otra cosa que no sea el olor a pelo mojado. Te acercas y te alejas, vuelas y vienes, andas y te vas.
Hoy no merece la pena poner música, ya sabes que tienes que escuchar a Zahara.
No es el momento de saltar, no es el momento de disfrutar, es el momento de ver siluetas pasar entre las sombras. Paseamos con sugus de colores en una bolsa por las calles casi vacías de la ciudad en una dirección perpendicular a la de la muerte. En nuestro destino compartimos cascos y gritamos, la gente de la plaza se queda mirando, extrañada de lo que está viendo en ese momento, pero seguimos y seguimos, corremos porque llueve, porque nos gusta mojarnos y sentir la lluvia y no nos importa otra cosa que no sea el olor a pelo mojado. Te acercas y te alejas, vuelas y vienes, andas y te vas.
Hoy no merece la pena poner música, ya sabes que tienes que escuchar a Zahara.
lunes, 3 de enero de 2011
154 (A Marlene)
“La mejor forma de olvidar a una mujer es convertirla en literatura”
Arthur Miller
Un relato corto para señalar los cojones que a veces uno debe tener
Un relato corto para señalar los cojones que a veces uno debe tener
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Parte 3: A E O L
Me quiero mucho. Me quiero tanto que se acabó. Me amo, como dice la canción, y es la razón por la que un día a altas horas de la noche, con unas copas de más un ser insignificante tomará la decisión de decir adiós. Adiós a las conversaciones largas, a los jerseys azules, a los incendios de nieve y a las tardes extranjeras. El momento de decir basta, de contemplar la posibilidad de no centrarse en algo tan insignificante como tú y de dejar de soñar. Por eso los sueños raros llegan a su fin poco a poco, porque nunca sabrás las razones por las cuales me comporte de esa manera hasta que una noche, entrando en el /(!=?¿ "=!! me lo preguntes y yo no te responderé. Y recuérdalo bien porque con motivo de esa pregunta, de mis labios saldrán palabras parecidas a: "Lo siento, pero necesito comprobar una cosa". Será entonces cuando me de cuenta de que nunca debería haber olvidado que yo también tengo mi vida y que aquella tarde lluviosa me debería haber querido un poquito más.
D
D
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Pasos para aprender a volar (STOP)
1) Poner una canción ñoña a todo volumen
2) Cerrar los ojos
3) Tírase en la cama
4) Piensar en alguien que te haga sonreír
5) Concentrarse mucho en el paso 4
6) Soñar
2) Cerrar los ojos
3) Tírase en la cama
4) Piensar en alguien que te haga sonreír
5) Concentrarse mucho en el paso 4
6) Soñar
viernes, 10 de diciembre de 2010
Parte 2: Lucha de Gigantes
Deja que pasemos sin miedo estos días que nos conducen hasta el fondo del más oscuro túnel. Y ya sabe que en unos días D cojerá el coche y esperará que ya tengas las maletas preparadas, porque serán muchas horas de viaje y no tendrán tiempo para disfrutar del paisaje. El de los pitillos pisará el acelerador a fondo durante las miles de horas en las que Y, con la cabeza apoyada en cualquier sitio, dormirá.
Hemos llegado a nuestro destino, al faro en el que me dejarás disfrutar de mi soledad de vez en cuando, aunque habrá también, momentos en que la compañía será especial y perfecta. Me dices que te invite a una cerveza nada más llegar, el sol nos pega en la cara y sonreímos y corremos hacia el mar. Un mes después, volvemos a la carretera, esta vez en dirección a cruzar el aire por el mar, la sorpresa es inesperada. Ahora que se han dejado atrás las cuerdas, se podrá respirar.
Hemos llegado a nuestro destino, al faro en el que me dejarás disfrutar de mi soledad de vez en cuando, aunque habrá también, momentos en que la compañía será especial y perfecta. Me dices que te invite a una cerveza nada más llegar, el sol nos pega en la cara y sonreímos y corremos hacia el mar. Un mes después, volvemos a la carretera, esta vez en dirección a cruzar el aire por el mar, la sorpresa es inesperada. Ahora que se han dejado atrás las cuerdas, se podrá respirar.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Parte 1: Y
Y se tumba en su cama de agua y disfruta de una cerveza mientras se fuma un cigarro. Coge su ordenador y le empieza a hablar a un desconocido, que pronto se presentará como uno de sus más íntimos confidentes. D no tiene problemas en las relaciones a distancia, pero de vez en cuando coge le coche y corre por las carreteras desafiando la muerte. Al llegar, pone siempre el mismo disco de vinilo y le ofrece una taza de café mientras miran al mar, siempre es extraño. Cuando se ven cara a cara, nunca se dirigen la palabra porque saben perfectamente que están conectados de otra manera, de una manera especial que ellos solo saben. El futuro hay que decidirlo.
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