jueves, 2 de diciembre de 2010

Parte 1: Y

Y se tumba en su cama de agua y disfruta de una cerveza mientras se fuma un cigarro. Coge su ordenador y le empieza a hablar a un desconocido, que pronto se presentará como uno de sus más íntimos confidentes. D no tiene problemas en las relaciones a distancia, pero de vez en cuando coge le coche y corre por las carreteras desafiando la muerte. Al llegar, pone siempre el mismo disco de vinilo y le ofrece una taza de café mientras miran al mar, siempre es extraño. Cuando se ven cara a cara, nunca se dirigen la palabra porque saben perfectamente que están conectados de otra manera, de una manera especial que ellos solo saben. El futuro hay que decidirlo.