Desvío tomado. Camino diferente, con piedras, no será fácil pero Él saldrá adelante. Ella se acuesta en su enorme cama, pensativa y mirando al techo. Aquí no hay intruso que valga. Se sumerge en su propia memoria y recuerda todo, imposible pero cierto... parece mentira que eso empezara con un sueño y con una guitarra, y esque no había mejor forma de comenzar. De vez en cuando un acústico, un colo, un olor de pelo y otras cosas son las que hacían avanzar.
Él y Ella tienen una cosa en común: un libro que no es de ninguno de los poseedores; el de Él parece más entretenido, el de Ella ya perdió casi todo su punto. Entre tanto, Ella sigue pensando con los ojos cerrados, ahora en dos cuerpos fundiéndose, pero es un pensamiento efímero que no llega a ninguna parte. Él le había metido ideas en la cabeza. (...). Ella abre los ojos mientras Él sueña de verdad. Pone el radio-cd en marcha con su regalo dentro, sin la púa, obvio. Los Ronelles no funcionan, parece una indirecta. Soplido al láser, tiene polvo, hacía mucho que no se utilizaba (los últimos que lo visitaron fueron Gorillaz, si mal no recuerda Ella). Ahora es Él quien toca, pero no hay forma de apartar la vista de sus manos. De repente, la imagen del walkman azul y viejo viene a la mente de Ella. Fue la primera máquina tecnológica musical que tuvo en sus manos en toda su vida, sabía que no le podía fallar, y no le falló. Puso su mejor sonrisa. Aún quedan muchos aviones a los que mirar acostados.
Ben Harper – Diamonds On The Inside
Él y Ella tienen una cosa en común: un libro que no es de ninguno de los poseedores; el de Él parece más entretenido, el de Ella ya perdió casi todo su punto. Entre tanto, Ella sigue pensando con los ojos cerrados, ahora en dos cuerpos fundiéndose, pero es un pensamiento efímero que no llega a ninguna parte. Él le había metido ideas en la cabeza. (...). Ella abre los ojos mientras Él sueña de verdad. Pone el radio-cd en marcha con su regalo dentro, sin la púa, obvio. Los Ronelles no funcionan, parece una indirecta. Soplido al láser, tiene polvo, hacía mucho que no se utilizaba (los últimos que lo visitaron fueron Gorillaz, si mal no recuerda Ella). Ahora es Él quien toca, pero no hay forma de apartar la vista de sus manos. De repente, la imagen del walkman azul y viejo viene a la mente de Ella. Fue la primera máquina tecnológica musical que tuvo en sus manos en toda su vida, sabía que no le podía fallar, y no le falló. Puso su mejor sonrisa. Aún quedan muchos aviones a los que mirar acostados.
Ben Harper – Diamonds On The Inside
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