miércoles, 6 de enero de 2010

A Marlene



Veo a la gente pasar una detras de otra con cara de envidia. Nos miran, porque somos felices, disfrutamos de nuestro momento juntos y reímos a carcajada limpia mientras difuminamos los besos en la lluvia. Tras tiempo de la mano, tras meses en los que nuestro pelo se enredaba, no dimos cuenta de que era aquello lo que necesitabamos.