E y D hacen una escapada por carreteras de barro que no los llevan a ninguna parte. Acaban mirando al mar en una tarde de tormenta y tirando piedras al agua. Su vida ha cambiado radicalmente y aquellas 24 horas que se había prometido pasar juntos hace ya tiempo, acaban de hacerse realidad. Se han sincerado uno con otro, se han conocido más a fondo y han encontrado algo, que, a simple vista era imposible.
(Y no, no me he saltado un capítulo)
(Y no, no me he saltado un capítulo)
